Cómo construir una buena reputación online

shutterstock_140260363

Te dediques a lo que te dediques, verás a ‘profesionales’ que:

  • Tratan de venderte ‘recetas secretas’ del éxito, atajos para conseguir un objetivo concreto.
  • Proclaman la ‘muerte’ de algún canal online (emailing, banners, etc.), para a continuación venderte que lo que funciona de verdad, es lo que ellos hacen.
  • Te aseguran resultados. Te convencen de que no es posible que fallen.
  • En definitiva, te dicen lo que quieres (o necesitas) oír con grandes palabras, grandes titulares, pero en cuanto rascas un poco en sus conocimientos y experiencia, ves que hacen aguas por todos sitios.

Es algo que llevamos viendo en el mundo online (y fuera de el) desde siempre.

¿Qué tratan de conseguir con este tipo de técnicas? Ganarse tu lo más rápido posible para venderte algo. Estos métodos tienen un problema de base:

Todo esto nos lleva al origen de este post:

La confianza es la base de nuestra reputación

Si lo pensáis detenidamente, ¿qué nos empuja a comprar un libro? ¿por qué nos decantarnos por una marca? ¿por qué creemos lo que nos dice otra persona? ¿por qué leemos un blog en lugar de otro?

Lo que hace que una persona tenga buena reputación es la capacidad que tenga para inspirar confianza.

La confianza es la base del branding, de la buena reputación online, de la fidelidad hacia una marca. Pero,…

¿Cómo construir una buena reputación online?

No tengo la receta del éxito, ni siquiera estoy seguro de que mis planteamientos sean 100% correctos. Tan solo es lo que estos años trabajando y escribiendo me han enseñado.

En este post hablaré de la generación de confianza orientado a la construcción de una buena reputación online, pero es igualmente aplicable al mundo tradicional.

Por lo tanto me voy a centrar en la actividad que desarrollamos en las redes sociales, en blogs, etc. y en la repercusión que nuestra actividad offline tiene en estos mismos medios.

Como ya comentaba en un post sobre las mejores prácticas en el uso de las redes sociales (2009):

Lo que dices de ti mismo es tu actividad en redes sociales y blogs, y lo que los demás piensan sobre ti, viene representado en forma de comentarios, el sentimiento de los mismos, número y calidad de visitas recibidas en tu blog, seguidores,…

La generación de confianza se basa en la percepción que los usuarios tienen de factores internos. Por lo tanto, para generar confianza, primero debemos transmitirla.

Es muy importante que tengas en cuenta, que cada cosa que hagas en Internet es parte de tu reputación, todo transmite un mensaje. Y cuando digo cada cosa, me refiero a TODO.

Tanto si es en el plano profesional, como en el personal, cada cosa que hagas suma o resta a tu reputación. Por eso debes pensarte dos veces como usas cada red social, que contenidos publicas, a quien te diriges, etc.

Existen centenares de post sobre el efecto de nuestra actividad online en los procesos de selección (tanto de candidatos para puestos de trabajo, como para contratación de empresas), en nuestras relaciones personales y otros riesgos menos probables, pero que dan miedo solo pensarlos.

Os dejo mi aportación al tema con este post: Pasos para optimizar tu estrategia personal en social media. En el además encontraréis enlaces a otros post que tratan varios de los pasos en detalle.

Componentes de la confianza

Por lo tanto para inspirar confianza en los demás, debemos empezar por nosotros mismos. Es un ‘trabajo’ de dentro a fuera. Si sentimos confianza, inspiramos confianza.

 

componentes de la confianza online - tristan elosegui

1. Compromiso

La raíz de todo está en el material del que estés hecho. Sin una buena base va a ser muy difícil que transmitas confianza.

En mi opinión esta base esta formada por cualidades y valores. Algunos se pueden desarrollar con el tiempo, otros son de los que vienen ‘de serie’.

Para mi honestidad y transparencia van de la mano. Ser decente (definición de honesto de la RAE) y claro en cuanto a tu forma de ser intenciones y objetivos, es básico. Ya sabes: “no solo hay que serlo, sino parecerlo”. Y a la hora de transmitir confianza, no hay segundas oportunidades.

Transmitir pasión es una de las claves. Demuestra que crees en lo que dices, y sobretodo, que crees que es cierto, que es la mejor opción. La pasión se transmite en cada uno de nuestros actos en Internet.

La empatía es clave en la vida y por supuesto en el marketing. Es la base de una estrategia bien definida, de un post bien escrito, es la que nos ayuda a conectar con nuestro cliente/usuario.

Si somos capaces de escribir nuestro contenido pensando en las necesidades de quien lo va a recibir, tenemos la mitad del terreno ganado.

A la hora de comunicar, la persona que lea nuestro contenido, tiene que pensar que cada palabra esta dirigida a él.

Ser humano, ser natural, ser tu mismo, te acercará a la persona que está leyendo tu contenido.

Los artificios excesivos del lenguaje (como este), las actitudes forzadas, etc. te alejan de los demás, pues dan la impresión de que quieres quedar por encima del otro o que pretendes ser una persona que no eres.

Si te diviertes con lo que haces, transmites energía positiva al instante. Va ligado a la pasión que sientes por lo que haces. Aunque en muchas ocasiones, tanto apasionamiento por lo que hacemos, no nos permite relajarnos. La pasión sin control no sirve de nada (¿o era la potencia? :-)).

2. Capacidad

Nuestra reputación online, va indudablemente ligada a nuestros conocimientos y experiencia. No quiero decir que debamos saber mucho y tener una amplia experiencia para transmitir confianza. Sino que representan el hilo conductor de nuestro mensaje. Es la capacidad que queremos mostrar.

Lo importante es que mostremos la capacidad que tenemos, ni más, ni menos. Que mostremos que en lo nuestro somos buenos, que sabemos de lo que hablamos.

Cuando pretendemos mostrarnos como mejores profesionales de lo que en realidad somos, se nota a la legua. Ya sabes: “Se coge antes a un mentiroso que a un cojo”.

3. Comportamiento

Mucha gente empieza y pone su mayor esfuerzo en esta capa. El problema es que si

las otras dos ces anteriores no forman una base fuerte y coherente, el resultado es una foto bonita, pero vacía de contenido.

De las seis características que menciono en el gráfico, sin lugar a dudas la más importante es la primera: calidad.

La calidad resume gran parte de lo que he descrito en este post.

Un post bien escrito, bien trabajado, puede transmitir todo lo que hemos dicho: honestidad, pasión, empatía, conocimientos, experiencia,… la calidad es la que más aporta a la generación de confianza y por tanto, la base de una buena reputación online.

Para tratar de generar contenidos de calidad en el blog, trato se seguir esta máxima:

Si no tienes nada interesante que decir, no escribas.

Aunque tu trabajo sea escribir un post diario, ten en cuenta que el contenido de baja calidad afectará negativamente a tu reputación y además no cumplirá con el objetivo que marcaste para el. Como dirían “Cruz y Raya”: ‘escribir pa ná es tontería”.

Si cumples con la calidad, la consistencia viene sola.

Imagina la impresión que se llevará de ti una persona que un día lee un post de alta calidad (se suscribe a tu blog y te sigue en redes sociales), y lo siguiente que lee es flojo. Has conseguido el efecto contrario al que buscabas.

Además de la congruencia, la consistencia tiene otro matiz, y es el de la constancia.

La confianza, y por tanto una buena reputación online, no se gana en unas semanas. Es un trabajo que empieza, pero no termina nunca.

Como veis todo esta relacionado. Y el siguiente factor no iba a ser menos. La formación de una comunidad, va ligada a todo lo anterior.

Si hacemos las cosas bien, la comunidad se formará sola. Y digo sola, porque no es algo que no debemos forzar. Si nos centramos en los factores que hemos visto hasta ahora, la comunidad se creará alrededor de forma natural.

Si nos centramos en acumular fans a toda costa, no cumpliremos objetivos, ni por supuesto estaremos contribuyendo a crearnos una buena reputación online.

Obviamente nuestro objetivo es transmitir un mensaje, para que quien lo lea haga algo concreto y para que te ayude a llegar a más personas de tu audiencia. Por eso crear una comunidad es importante, pero no debe convertirse en el objetivo.

Diseño e imagen, son similares pero no iguales. Con diseño me refiero a estructura del blog, al uso de imágenes en los post, etc. y con imagen me refiero algo más parecido al posicionamiento, a lo que el diseño consigue transmitir.

Y por último la frecuencia. Nuevamente me refiero a un factor en dos sentidos. Por un lado desde el punto de vista literal (debemos encontrar la frecuencia de publicación optima para maximizar los resultados, sin caer en el spam, ni en la falta de contenidos) y de lo que lleva asociado: la medición.

Como para cualquier actividad que llevemos a cabo en Internet, la única forma de conseguir los objetivos y optimizar nuestros esfuerzos, es controlando nuestros resultados, y para esto la única vía es la analítica digital (¡como no! :-)).

 

La imagen que acompaña al post es de ShutterStock

More from Tristán Elósegui

Ha llegado el momento: me lanzo

Este pensamiento ha sido el final de un proceso de maduración personal...
Leer más

19 Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *