No entiendo lo que ha pasado

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Es una frase que seguramente hayas oído decir o incluso hayas dicho en algún momento de tu carrera personal.

Normalmente se da cuando nos ha ocurrido algo negativo, cuando algo no ha funcionado como debería. Desde un despido inesperado, hasta una campaña que ha salido mal.

Es cierto que hay cosas que se pueden escapar de nuestro alcance, y no las veamos venir. Yo estoy hablando del 95% restante de los casos.

En los primeros años de trabajo es relativamente normal y hasta aceptable. La falta de experiencia hace que no veamos venir las cosas. Pero una vez que hemos madurado profesionalmente esto no debería ocurrir.

 Como siempre que escribo en esta sección de nombre tan original (pensamientos) J, no trato de dar lecciones a nadie. Yo soy el primero que meto la pata cada día. Simplemente quiero resaltar un comportamiento perjudicial para nuestra carrera profesional.

La segunda parte, es nuestra forma de asumir los errores ‘inesperados’. Por mi experiencia personal, las personas que ‘no lo ven venir’ suelen buscar culpables en terceras personas o elementos ajenos (muy típico de la cultura española).

Es cuando empezamos a oír frases como: ‘a mi nadie me dijo’, ‘si Pepito hubiese hecho tal cosa’, ‘no puedo estar en todo’, ‘pero si cumplo con mi trabajo perfectamente’,…

Es decir, por un lado no nos damos cuenta de lo que esta sucediendo y por otro, asumimos (o no) el error.

‘No entiendo lo que ha pasado, no lo vi venir’

En ese 95% de situaciones a las que me refiero, habrá casos en los que podamos hacer algo para solucionarlo, y en otros no, porque este fuera de nuestro campo de actuación (evito conscientemente la palabra responsabilidad).

Una cosa es que podamos hacer algo o no, pero eso no nos impide darnos cuenta de que ‘algo’ esta sucediendo.

Por lo tanto, es un problema de disposición en el trabajo. Depende de nuestro nivel de alerta, de si la forma parte de nuestra forma de ser.

Si tenemos esta disposición, podremos detectar estos problemas que nos vienen (sin volvernos paranoicos) y actuar en consecuencia.

‘A mi nadie me dijo, lo que pasó es que,…’

Una vez somos conscientes de la situación, ¿cómo actuamos?

¿Asumimos toda la culpa (la nuestra y la de los demás), sólo nuestra parte o buscamos el error fuera nuestro?

Esto en psicología (de los pocos conceptos que entiendo) se denomina locus de control. Es la percepción que tenemos de donde se sitúa el origen de esta situación adversa.

Como muchas cosas en la vida, no creo ni que debamos asumir culpas que no nos corresponden (caemos en el victimismo y nos perjudicamos en exceso), ni que echemos balones fuera pase lo que pase. Pero ante la duda, creo que deberíamos asumir algo más de culpa de la que nos corresponde.

Proactividad, responsabilidad y ganas

¿Cuál es la correcta? Creo que no hay una actitud ante el trabajo que nos sirva a todos. No creo en las recetas, pero si en que una buena actitud es clave para que las cosas salgan bien.

Desde mi punto de vista, la mayor parte de las situaciones que he descrito en este post se pueden evitar con: proactividad, ganas de trabajar y sentido de la responsabilidad.

¿Tu qué opinas? ¿te ha ocurrido en alguna ocasión? ¿lo has visto en alguien cercano?

 

La imagen que acompaña al post (duda, sorpresa) es de ShutterStock

 

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8 Comentarios

  • Tan de acuerdo contigo Tristán…
    La actitud, no sólo en el trabajo, siempre me ha parecido fundamental.

    Al comienzo de mi vida profesional, la entendía cómo algo que me afectaba sólo a mi. A mi forma de abordar el trabajo y los obstáculos.

    Sin embargo, con el tiempo, he ido aprendiendo el potencial que tiene una actitud proactiva, responsable y con ganas, como dices. Contagia a tus compañeros, fortalece al equipo y motiva para superar retos.

    Cuando alguien empieza a hablar de “culpas”, me parece un síntoma de inmadurez laboral. Y si además se enquista en ese análisis y no aporta ideas constructivas detiene al equipo y genera mal ambiente, así que además, es irresponsable.
    Y si ves algo venir, y no lo compartes con tiempo de reaccionar por miedo a la parte de responcabilidad que te toque, me parece que va más allá de de la irresponsabilidad y dice muy poco de tu persona y tu vinculación con el proyecto.

    Con esto, imagino que comprendes, que efectivamente he vivido situaciones como las que planteas, pero no me suele aportar nada urgar en ellas. Prefiero enfocarme en lo que hizo que se resolvieran bien 😉

    Me encanta leerte 🙂

  • Hola!

    Incides en un aspecto clave, que creo que es inherente al nuevo paradigma de los RRHH: La proactividad!

    Las típicas excusas de antaño, del yo no he sido, a mi me lo mandaron, no funcionan en el mundo actual.

    Un mundo actual regido por patrones distintos, donde los aspectos de la jerarquía tradicional tienden a desdibujarse en aras de una mayor transversabilidad.

    El mundo ha cambiado. Nuestras relaciones laborales. Tabmién!

    Gracias por tu interesante y distinto post!

  • Tal vez sea debido a mi edad (60), tengo un sistema para no quedarme traspuesta por no haber previsto algo (en el ámbito profesional y en el personal). Hago revisiones periódicas de mi entorno y de mí misma y estoy en constante adaptación para mejorar y prevenir posibles problemas. Todo se reduce a perder (ganar) tiempo pensando, un valor a la baja actualmente.

  • Muchas gracias por el comentario Carme!

    Es una rutina que todos deberíamos tener presente. Cada X semanas tomarnos un par de horas para pasear, pensar y replantearnos aquellas cosas que no nos cuadran.

  • Hemos perdido las ganas, la motivación, la satisfacción por el trabajo bien hecho. Son los empresarios o los trabajadores los responsables. No es momento de buscar culpables, es momento de cooperar, colaborar y unirse para bien de todos.

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