Síntomas de que tu presencia en redes sociales debe evolucionar

shutterstock_228572092Nuestra presencia en debería evolucionar en la medida que lo hacemos nosotros y lo hace nuestro uso de las mismas. Sino dejan de tener sentido dentro de nuestra estrategia personal. Deben ser un medio, no un fin en si mismas.

Estamos en una red social para conseguir un objetivo, y si ese objetivo deja de cumplirse o de tener sentido, debemos replantearnos nuestra presencia en esa red social o directamente darnos de baja.

Y deberíamos poder hacerlo con total libertad. Pensaréis “¿libertad? Pues claro, ¿de qué está hablando?”. Estoy hablando de que como su propio nombre indica, nos movemos en un entorno social, y por lo tanto existen ciertas normas sociales e ideas preconcebidas que afectan a nuestro comportamiento a la hora de definir nuestra presencia.

En algún momento nos hemos planteado abandonar o darnos de baja una red social, pero no lo hemos hecho por miedo a perdernos algo, hemos dejado de cambiar el enfoque por el miedo al ‘que dirán’, no hemos dejado de seguir a alguien por temor a que se moleste,… los ejemplos son muchos.

En otras ocasiones he hablado sobre como definir nuestra presencia en redes sociales. Os dejo varios posts por si queréis leer sobre el tema:

Pero en este post quiero hablar de esos ‘miedos’ racionales e irracionales, de esos síntomas que nos indican que deberíamos dar un cambio a nuestra presencia en redes sociales.

En mi caso he tratado de evolucionar mi presencia en las diferentes redes sociales, pero estos frenos han hecho que tardase más de la cuenta en hacerlos.

Me he dado de baja en Xing, Pinterest, Instagram (FourSquare es la próxima, sigo en ella por puro interés profesional), y replanteado varias veces mi presencia en Twitter, Facebook, Linkedin y Google+, que son en las que realmente estoy más o menos activo.

¿Cuándo nos debemos plantear un cambio en nuestra presencia en redes sociales?

1. Ya han cumplido su objetivo

Cuando hemos cumplido nuestro objetivo (o bien este deja de tener sentido), no tenemos porque seguir con nuestra presencia en esa red social. Es así de sencillo.

Como suele pasar con los objetivos, una vez definidos parecen obvios.

El problema que siempre es el mismo, hacemos las cosas sin tener un objetivo claro. En redes sociales solemos plantearnos un objetivo cuando por algún motivo nos planteamos que hacemos si nuestra actividad nos lleva a algún sitio (vamos a ver esos motivos en los siguientes apartados).

Os pongo un ejemplo personal sencillo para explicarme. Me di de baja en Instagram porque dejó de cumplir su objetivo (entretenerme). Pasó de ser algo agradable, a una red social a la que tenía que dedicar tiempo para encontrar cosas que me entretuviesen.

Era una especie de obligación “voy a meterme en Instagram para ver si encuentro fotos interesantes”. Finalmente me di cuenta de que me había aburrido de ver siempre el mismo tipo de fotos, y que había dejado de ser divertido. Empleaba tiempo en algo que no me reportaba beneficio alguno.

Siempre queda la duda de si dejarla abandonada pero sin darse de baja. Esto nos lleva al segundo motivo para plantearse un cambio.

2. Miedo a perdernos algo

En las primeras semanas o meses de nuestra presencia en una red social, tendemos a estar más pendientes de subir contenido, consultar las publicaciones, y reconozcámoslo, ver cuantas personas nos siguen y a cuánta gente les ha gustado lo que publicamos (medido en forma de likes, shares, RTs, favoritos,…).

Ese comportamiento alimenta el medio a perdernos algo. A que sino estamos conectados todo el tiempo, vamos a perder una oportunidad.

Tenemos ese perfil ‘por si acaso’. De lo que nos damos cuenta, es de que un perfil abandonado es un punto negativo en nuestra reputación digital. En mi opinión, lo negativo, supera a lo positivo (esa remota posibilidad).

Por lo tanto si tenemos claro que una red social no nos aporta nada (síntoma 1), no tenemos que tener miedo (síntoma 2) a darnos de baja.

3. Sientes que algo no encaja

Los motivos pueden ser varios, pero se me ocurren dos más comunes:

  • Nos lo pensamos dos veces antes de publicar algo: una de las señales de que algo ha cambiado, es que te das cuenta de que tienes que pensar si publicas o no una cosa porque el ‘que dirán’.En este momento te tienes que plantear si el motivo es porque el contenido de la publicación no sea adecuado según nuestros criterios, o porque nos da cierto reparo que pensarán las personas que pueden leerlo.Existen formas de que las publicaciones las vean solo las personas que quieres (círculos en Google+, listas de amigos en Facebook), pero por mi experiencia los usamos poco.
  • Amigos (fans, followers o seguidores): estos ‘seguidores’ pueden hacernos sentir incómodos porque nosotros hayamos cambiado nuestro enfoque en esa red social (por ejemplo, que hayamos pasado de un uso profesional a uno personal), o porque su evolución haya sido la contraria a la vuestra (por ejemplo, que hablen de temas profesionales, cuando nuestro enfoque es personal).Este punto es especialmente crítico en redes sociales más cerradas y de uso personal, como Facebook.

Cuando se dan cualquiera de estas situaciones (una vez salvado nuestro criterio para publicar o no algo), la solución es adaptar nuestra audiencia a nuestro enfoque.

O bien eliminamos a nuestros amigos, para dejar solo a los contactos profesionales, o lo contrario.

Como a veces hay personas que son ambas cosas, tenemos que establecer un criterio que nos ayude a hacer el cambio.

Esto puede dar estas situaciones algo incómodas, pues podemos llegar a ofender a alguien (lo mejor es explicarlo y mantener la comunicación por otras redes sociales, teléfono, email, etc.). Pero al final tenemos que tener en cuenta, que nuestra presencia tiene que cumplir un objetivo, y para ello se deben dar las mejores condiciones.

En ocasiones somos nosotros los que hemos cambiado, y nos podemos plantear darnos de baja, para pasar a otra red social que se adapte mejor a nosotros (en su momento el paso de Tuenti a Facebook, y ahora a Snapchat, e Instagram, por parte de los usuarios más jóvenes).

Si llevas algún tiempo en redes sociales (sobretodo en Twitter), recordarás casos de tuiteros ‘famosos’ que han hecho cosas muy radicales como darse de baja, dejar de seguir a todos sus seguidores y empezar de cero,… todo por estos y, en ocasiones, por otros motivos, tan desagradables como el bullying.

Así que antes de que te pase esto, estate atento a estos síntomas y toma tus propias decisiones.

 

La imagen que acompaña al post (evolucionar) es de ShutterStock

 

 

 

 

 

 

 

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25 Comentarios

  • Muy buenas Tristán!
    Me ha gustado el post bastante. En resumidas cuentas uno tiene que ser uno mismo, no dejarse llevar por el qué dirán ni por el y si… Lo que hace mucha gente (y yo me lo he planteado) es tener una cuenta personal y otra profesional, ya que en ocasiones te quieres desahogar o putear o participar en algo que con el perfil profesional no sería adecuado.
    Hasta pronto! 🙂

  • Como siempre muy buen Post!
    Desde mi punto de vista y hablando de presencia en redes para marcas y negocios, lo interesante no es sólo cumplir los objetivos marcados en el plan estratégico de marketing online, que para esto ya te tendrás que ir adaptando a los cambios continuos que se sufren en las RRSS, también pienso que esos objetivos deben ir creciendo de la misma forma que lo hace la marca o empresa, el estancamiento no es bueno en ningún canal ni ningún sentido.
    Saludos y un placer leer tu blog. 😉

  • ¡Hola Tristán!

    Pues me parece que tu post recoge muy bien la realidad y de una manera muy clara…

    Yo hace tiempo que, en Facebook, por ejemplo, decidí tener un perfil y una página, para poder diferenciar lo que puede ser más personal de lo estrictamente profesional.

    De Google+ y LinkedIn hago un uso estrictamente profesional.

    Twitter es diferente. Entré hace años en esta red con un objetivo claramente profesional: poder estar conectada con profesionales de mi sector (o de sectores relacionados) y relacionarme con ellos y estar informada de lo que me interesa de una manera breve, concisa y lo más actualizada posible. (Por supuesto, intento aportar lo mismo a esta red)

    Dentro de todo esto, pues también es verdad que mi manera de ir enfocando mi presencia ha ido cambiando. Es normal, todo evoluciona y nosotros también, afortunadamente.

    Un abrazo desde Valencia 🙂

  • Muchas gracias Cristóbal!

    Por supuesto, los objetivos deben ser revaluados cada cierto tiempo. Deben ser retadores, pero alcanzables (recuerda la metodología SMART).

  • Muchas gracias por el comentario Teresa.

    A mi me ha pasado algo similar. La red en la que más he cambiado es claramente Facebook. Perfil personal cada vez más acotado (en cuanto a número de personas), y todo lo profesional por la página.

  • Hola Tristán! Muy buen artículo, súper útil cuando muchas veces nos perdemos en nuestra propia estrategia y necesitamos un cambio y aire fresco.

  • Gracias por compartir, la frescura y honestidad en la redes es algo que se agradece, por eso la más sano es tener una sana separación entres las redes personales y profesionales, Saludos!

  • hola todos, consideró que toda personas que quiera tener presencia en internet debe estar en las redes sociales que considere necesaria para que sus objetivos se cumplan he ir alimentándolas con contenido de valor, aquellas redes que se escoja hay que hacerlo con responsabilidad y si no la usan no tiene sentido tenerla.
    Un gran saludo

  • Este artículo es una mezcla de mercadeo, sociabilización y … psicoanálisis. Me has hecho reflexionar sinceramente apreciado amigo. Voy a quitarme el miedo para deshacerme de algunas cargas. Felicitaciones y un saludo desde Guatemala.

  • Mil gracias!!me ha parecido de lo mas interesante que he leido últimamente además del empujoncito que me hacia falta para liberarme de esos “miedos”.

  • Gracias por tu post, Tristán. Muy clarificador, muy sensato, muy sencillo y simple.
    Y me ha quedado claro que, como casi todo, el problema es de objetivos; o por que no existen (a veces son meras ilusiones), o porque han cambiado, lo que -en cualquiera de los casos- lleva a la necesidad de un cambio.

  • Hola Tristan,

    Es cierto que a medida que avanzamos nosotros como personas, lo hace también nuestra presencia en redes sociales. Creo que sobre todo cambia a medida que vas teniendo más repercusión online.

    Cómo comentas, hay un cambio desde los inicios al momento actual. Si hablamos de que ha pasado un periodo amplio.

    Sobre todo, si te metes en el mundo de redes sociales y te van condicionado con la gestión de estas de forma “profesional”. El “no hay que poner según que…”, ” no publiques este tipo de contenido…”…

    Yo creo que lo mejor, al final es ser simplemente natural. Poner las coas que crees que aportan valor a tu comunidad y seguir siempre esa línea de fidelidad a uno mismo.

    Gracias por tu post.

    Un saludo.

  • Excelente artículo Tristán, casualmente en este momento estoy en ese punto de evaluación que comentas y redefinir la presencia en Facebook por lo menos es complicado, aunque con lo que aportas y algo que ya tenia pensado creo que voy por mejor camino, gracias.

  • Excelente artículo Tristán y coincido contigo en todo. Tenemos que replantear cuales redes sociales son más adecuadas a nuestro estilo de vida, personalidad, gustos, objetivos personales y/o profesionales y en base a ello quedarnos con las que más nos convengan. Como dice el dicho “El que mucho abarca, poco aprieta.” Saludos.

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