Los móviles nos acercan a los que están lejos

… pero nos alejan de los que están cerca.

Todos conocemos a personas ‘pegadas al móvil’, incluso en nuestros círculos cercanos nosotros podemos ser de las personas que más usamos el móvil para todo (en mi caso es así).

En el informe La Sociedad de la Información en España 2013 (publicado en Enero de 2014), se hablaba de que consultamos el móvil 150 veces de media al día. Lo cual si lo piensas es una burrada, tanto que no es posible (como bien comentaban en Xataka).

Está claro que 150 no, pero 50 puede una buena aproximación.

Smarthphone multiusos

Es verdad que a través de nuestro tenemos acceso a casi todo, aplicaciones con n mil usos,… casi cualquier cosa que te plantees se puede hacer a través del móvil.

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Y es lógico que si nos surge una necesidad concreta acudamos a nuestro móvil para solucionarla.

El problema está en el momento que elegimos para hacerlo y cuánto tiempo le dedicamos.

Una herramienta útil se puede convertir en un problema

Somos multipantalla, multidispositivo, multitarea,… ‘multitodo’ y el móvil es uno de los factores que más han contribuido a ello.

Dentro de esos usos que le damos al móvil, los reyes son las aplicaciones de mensajería y redes sociales.

Así que la combinación de teléfono inteligente, mensajería y redes sociales (comunicación + comunicación + comunicación) puede resultar perjudicial si no sabemos controlarlo.

Depende de nosotros darle un buen uso.

Un caso real de ‘adicción’ al móvil

La semana pasada estaba comiendo en un restaurante y vi uno de los casos más evidentes de los problemas que pueden causar el uso excesivo de los smartphones.

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Os resumo la situación:

  • Restaurante de comida tradicional en una ciudad cerca de Madrid. Típico restaurante al que vas a darte un homenaje.
  • Una pareja comiendo (parecían turistas por el equipaje que llevaban).

De lo que observé me llamaron la atención varias cosas:

  • Prácticamente no se dirigieron la palabra (ni se miraron), en toda la comida.
  • Mientras comían, consultaban cada uno su móvil.
  • Pidieron al camarero que les tomase una foto y se hicieron varias auto fotos.

Por supuesto, que mientras no moleste al de enfrente, cada uno es libre de hacer lo que quiera.

Pero, ¿para qué vas a comer con alguien si no le diriges la palabra? ¿vas a comer con esa persona o con los que están al otro lado del teléfono?

Tanto me sorprendió su comportamiento que aquí me tenéis escribiendo este post (para que a un ‘móvil adicto’ como yo le sorprenda el exceso, ¡imaginad como era la situación! :)).

Los móviles nos acercan a los que están lejos, pero nos alejan de los que están cerca

pope visit

Mi sensación era que, además de para consultar x cosas, el efecto que los móviles tenían sobre esta pareja era exactamente este: les acercaba a los que estaban lejos y les alejaba como pareja.

Daba la sensación de que estaban compartiendo con el exterior una experiencia que en realidad no existía.

Las fotos que seguramente publicaban en redes sociales o en aplicaciones de mensajería, reflejaban una buena comida, un rato agradable,… cuando en realidad estaban cada uno en su mundo.

Tenemos que aprender a usar nuestros smartphones

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Creo que en los últimos 15-20 años se nos han juntado demasiadas innovaciones y nos está costando asimilarlas.

Al principio a muchos nos daba vergüenza hablar con nuestros teléfonos móviles (nada inteligentes) y nos metíamos en cabinas de teléfono (¿qué es eso? 😉 ), portales o donde fuese para hablar.

Ahora estamos en el otro extremo los teléfonos (esta vez si ‘inteligentes’) son una extensión de nuestro brazo.

De la foto de la visita del Papa a Estados Unidos que he puesto más arriba, unos podrán pensar que es una locura estar más pendientes de hacer una foto, que de disfrutar del momento y otros dirán que es la forma de compartir y guardar los recuerdos para poder revivirlos más adelante y que esto forma parte de nosotros.

Sinceramente soy más partidario de quedarme corto, que pasarme.

Aunque ya hemos asimilado bastante y empezamos a controlar su uso, todavía nos queda tiempo para haberlo hecho al 100%.

 

 

 

Las imágenes que acompañan al post (smartphone multiusos, adictos al móvil, atrapados por nuestro smartphone) son de ShutterStock

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5 Comentarios

  • Me ha encantado el post Tristán, el móvil debe ser un medio que no te impida vivir la vida real. Hay que ser consicientes de los peligros que esconde este cambio de hábitos y reflexionar acerca de cómo está afectando a nuestra vida. Gracias por compartir….Un saludo

  • La situación que relatas cada vez va siendo más común en la actualidad. Una pareja, una familia o un grupo de amigos juntos fisicamente pero separados por las pantallas unipersonales. Este hábito de no conversar creo que se ha ido gestando desde que en los hogares se come o se cena viendo TV. No olvidemos los padres que los hijos copiarán nuestros hábitos. Invito a reflexionar sobre el espacio que han ganado smartphones , tablets y tv en nuestro tiempo, creando en unas personas una doble vida, una la real y otra aparentemente idílica de cara a la galeria/redes sociales y en otras un sentido de la urgencia y la inmediatez que puede llegar a producir ansiedad. Gracias por el post. Saludos.

  • Totalmente de acuerdo Francisco.

    Tienes razón en lo de las familias que cenan con la televisión puesta. De eso a cenar cada uno con su smartphone o tablet hay un paso.

  • Buen post, Tristan.
    Yo creo que los smartphones llegaron a cambiarle la vida a la mayoría de quienes los usamos.
    Debo decir que soy “semi-adicta” a mi teléfono porque estoy en constante comunicación con familiares, amigos y colegas, y me ha facilitado muchísimas cosas, pero considero lamentable el hecho de que algunas personas no estén viviendo el momento para capturarlo en sus memorias sino en las de sus teléfonos. También me ha tocado ver gente que está reunida para casi no dirigirse la palabra, y estoy segura de que “hablan” más por medio de alguna red social (o cualquier plataforma de comunicación) que cuando tienen oportunidad de interactuar de manera personal.
    Si bien es cierto que pueden hacer lo que quieran mientras no afecten a otros, en muchos casos sucede; ejemplo: en algunos eventos, la mayoría de la gente está con sus aparatos “inteligentes” por encima de sus cabezas, ¿no te sientes afectado porque no te dejan ver?, para mi es molesto.
    Saludos.

  • Muchas gracias por tu aportación Fabiola!
    Exacto. Usarlos con cabeza es perfecto, pero cuando nos pasamos empieza a afectar a los demás.

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