5 cosas que he aprendido emprendiendo

pabloHace justo un año me lanzaba a la consultoría de marketing con Matridiana. Como todos los arranques fueron momentos difíciles. Una mezcla entre ilusión, nervios y muchas cosas por definir y poner en marcha.

Han sido 12 meses muy intensos llenos de aprendizajes, trabajo y sobre todo de cosas positivas.

Por eso me gustaría compartir con vosotros mis reflexiones. Seguro que más de uno estáis pensando en emprender o lo habéis hecho recientemente, y os podrían resultar útiles.

1. Construye a partir de tus puntos fuertes

O dicho de otra manera: “Zapatero a tus zapatos”. Es un consejo que doy a muchos profesionales y estudiantes que están en proceso de reconvertirse o de montar su propia empresa.

Es un principio que trato de aplicar desde hace tiempo y que este año he visto como se volvía a confirmar.

Cuando te dedicas a lo que mejor sabes hacer y construyes desde ahí, tu aportación de valor se multiplica exponencialmente.

Es imposible ser un experto en todas las áreas relacionadas con tu trabajo. Esfuérzate por ser mejor cada día en lo tuyo y rodéate de personas que te complementen en el resto de áreas.

Es bueno salir de nuestra zona de confort y proponernos conseguir nuevos retos. Lo que digo es que debemos buscar retos que estén alineados con nuestros puntos fuertes, para que tus probabilidades de éxito aumenten.

2. Obsesiónate por la productividad

Por la productividad bien entendida. A veces confundimos hacer muchas cosas con ser productivos.

Igual que hemos sido capaces de entender cuáles son nuestros puntos fuertes para elegir bien nuestro nuevo proyecto, debemos ser capaces de priorizar nuestras tareas en función del valor que aporten a nuestros objetivos.

En nuestro día a día tenemos decenas de tareas que afrontar y no siempre empezamos por las que más valor aportan, si no por aquellas que parecen más urgentes, nos dan menos pereza hacer o las que hacemos de forma mecánica.

Para mi, ser productivo empieza por ser capaz de seleccionar y priorizar correctamente las tareas y decir que no o aplazar aquellas que nos aporten menos.

Por ponerlo en un tono más coloquial, tenemos que aprender a comernos los marrones que sean realmente importantes para el desarrollo de nuestro proyecto.

Las herramientas de productividad ayudan, pero solo funcionan si las usas con criterio. Debes buscar el sistema que mejor se adapte a ti y tus necesidades.

3. Elige bien tus compañeros de viaje

Es una de las partes más difíciles de todas.

Como decía antes, debes rodearte de personas que complementen tus conocimientos y hagan al proyecto más sólido.

La dificultad es doble. Por un lado encontrar el talento, y por el otro personas con las que encajes bien y en las que puedas confiar. Y creedme, es muy difícil encontrar ambas cosas al tiempo.

4. No te obsesiones por crecer

Al lanzar proyectos, especialmente en el mundo de la consultoría y las agencias, identificamos éxito con número de clientes, número de personas trabajando en el equipo, oficinas más grandes, tarjetas de visita y cargos, etc.

En el caso de Matridiana he decidido optar por el modelo menos es más. Pocos clientes bien cuidados y contentos, y proyectos siempre relacionados con nuestros puntos fuertes.

Creo que cuando te preocupas por crecer a toda costa:

  • Te alejas del negocio, terminas siendo un gestor y dejas de hacer lo que mejor sabes.
  • Pierdes gran parte del contacto con los clientes.
  • Inevitablemente la calidad del trabajo se resiente.

Pienso que es mejor desarrollar la relación con tus clientes actuales, antes de buscar nuevos.

Esto nos lleva al siguiente .

5. Calidad antes que cantidad

Es una extensión del aprendizaje anterior, pero he querido separarlo para resaltarlo.

Cuando tienes claras tus prioridades y tu filosofía de trabajo, puedes centrarte en hacer cada vez mejor tu trabajo.

Tengo en mente cuál es el límite máximo de clientes y personas implicadas en para que esto siga siendo una realidad.

Gran parte del valor que aportamos se debe a que somos pocos consultores con mucha experiencia en Internet, y que el trabajo lo hacemos nosotros mismos. No lo delegamos en un equipo con menos experiencia.

Hacer de la calidad del trabajo una prioridad, siempre aportará cosas positivas a tu proyecto. La búsqueda del volumen es un arma de doble filo.

 

Estos son mis aprendizajes de este año, pero evidentemente hacen falta muchas más cosas para tener éxito. Como suelo decir:

Trabaja duro y la suerte te encontrará

La imagen que acompaña al post es de Buffer

 

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2 Comentarios

  • ¡Feliz aniversario, Tristán, y por muchos años más!
    Y gracias por recordarnos lo que no debemos olvidar aquellos que hemos optado por un camino diferente al de la mayoría, pero apasionante como pocos.
    Me quedo con la trillada frase (pero no por ello falta de razón) de “paso a paso y con buena letra”. Los edificios se construyen empezando por los cimientos.
    Un abrazo.

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