¿Se está convirtiendo Linkedin en el nuevo Facebook?

linkedin igual nuevo facebookEn los últimos meses he leído comentarios y experimentado personalmente, el giro que está dando en cuanto al uso que le están dando parte de sus usuarios. En concreto me refiero a las publicaciones que tienen poca o ninguna relación con temas profesionales.

¿Qué está ocurriendo? ¿por qué se está empezando a diluir la esencia de Linkedin?

Porqué Linkedin se está convirtiendo en el nuevo

Los motivos son variados, pero en mi opinión la mayoría se pueden achacar al crecimiento y sus consecuencias.

El crecimiento de una red social implica que el perfil de usuario sea cada vez más genérico

Es algo inevitable.
En los primeros años, las son capaces de mantener su esencia. Los usuarios que las forman son influidos o se dejan influir por las directrices que va marcando la propia red social y esta se va desarrollando de una manera más o menos estable.
Pero con el paso del tiempo la influencia de la competencia, y especialmente la necesidad de hacer crecer la comunidad de usuarios para hacer rentable el negocio, hace que se tomen medidas para dar cabida a nuevos perfiles (desde nuevas funcionalidades a nuevos formatos).
Algunos cambios potencian la esencia inicial y otros no tanto. Se van haciendo pruebas y mientras la red social va aumentando su tamaño. Esto hace que inevitablemente el perfil de sus usuarios sea cada vez más genérico y, por tanto, sea muy difícil mantener el mismo espíritu.

La red social se convierte en un espejo de la sociedad

¿Qué hace que la red social cambie? ¿Las decisiones de su CEO o la necesidad de retener a un perfil de usuario cada vez más genérico? ¿quién influye más en su evolución? Creo que, en el largo plazo, se reparten el papel a partes iguales.

Las redes sociales necesitan evolucionar para adaptarse

Otro hecho innegable, más allá de la dilución de los perfiles, es que las redes sociales deben estar en continuo cambio para adaptarse a las nuevas necesidades de su audiencia. Como decía antes, esto puede tener consecuencias positivas o negativas, pero el cambio es imperativo.
Hace un tiempo la competencia era entre Facebook y Google+. Uno partiendo de una red social, fue añadiendo funcionalidades hasta convertirlo en algo más que una red social. El otro añadió una red social a un ecosistema de herramientas muy sólido. El primero sigue en pie y creciendo, el segundo lleva años agonizando.
Ahora es Linkedin el que parece estar virando del mundo profesional hacia uno más genérico. Empezó casi como un curriculum online y ha ido añadiendo decenas de funcionalidades que le han llevado a ser la red social para profesionales de referencia.
Pero en los últimos meses los cambios se están haciendo más visibles, debido a los contenidos no profesionales cada vez más comunes. Mi sensación es que el cambio empezó con la inclusión del vídeo y la mayor visibilidad que Linkedin da a estas publicaciones.
Este nuevo formato ha dado cabida a usuarios de otras redes sociales más cercanas al postureo, a usuarios que aprovechan el momento para hacerse un hueco (ya vengan de otra red social o lleven tiempo buscando su momento en Linkedin).

¿Qué consecuencias tiene este cambio para Linkedin?

A corto plazo está causando cierto malestar en los usuarios que llevan tiempo participando activamente. Los contenidos dejan de ser relevantes para ellos, ciertos usos les parecen inapropiados, etc. Inevitablemente hará que una parte busque otra red social más afín a sus necesidades.
Pero esto no es del todo preocupante. Es parte del crecimiento. En mi opinión, los problemas llegarán cuando empiece a competir directamente con Facebook. Aquí es cuando los bandazos van a ser más fuertes y sus consecuencias más importantes. Este es el momento en el que la fuga de usuarios puede ser mucho mayor, y por tanto, los problemas de rentabilidad.

Beneficios del postureo en Linkedin

Cuando hablo de postureo me refiero a publicaciones que poco o nada tienen que ver con el mundo profesional (las que mayor malestar generan a día de hoy), como a aquellas que se muestra un logro personal de dudosa valía (con mayor o menor disimulo). En ambos casos el objetivo es el mismo: visibilidad a toda costa.
Aquí os dejo un interesante debate que se generó en Linkedin en torno a este tema (que finalmente provocó que escribiese este artículo).

En mi opinión, se vuelve a confundir éxito (en este caso alcance, clics o recomendaciones) con resultados reales (nuevas oportunidades, ofertas de trabajo, etc.).
Obviamente el éxito lo definen los objetivos que te hayas marcado, y por lo tanto estas personas estarán contentas. Pero desde el punto de vista son los objetivos equivocados para una red social profesional como Linkedin.
Más allá de los objetivos de cada uno, ¿qué aporta el postureo a tu perfil profesional? (en el contexto de Linkedin), ¿de qué manera te cualifica ante posibles oportunidades? (negocios, nuevos trabajos, etc.)

¿Podemos arreglar Linkedin? ¿debemos?

En nuestra mano está ignorar este tipo de publicaciones (incluso denunciarlas como inapropiadas), elegir mejor con quien contactamos… estas son alguna de las medidas.
Pero, ¿realmente seríamos capaces de parar este fenómeno? En mi opinión, no.
Estaríamos luchando contra una fuerza mucho mayor que nosotros. Esta es una tendencia que forma parte de nuestra sociedad, y que por el momento parece que se va a mantener.
Es una de las consecuencias de la evolución del uso de las redes sociales y de la imitación de referentes sociales equivocados.
Mientras, ¿qué podemos hacer los que queremos mantener Linkedin como red social profesional? Por el momento las medidas que comentaba al principio de este apartado son nuestra única salida. Y por supuesto, llegado el momento buscar una red social alternativa u otras opciones.

¿Creación de comunidad propia o participar en la de terceros?

El pensar en las otras opciones fuera de las redes sociales, me ha llevado a este planteamiento: ¿qué es mejor? ¿crear una comunidad de usuarios o participar en la de terceros? O mejor dicho (adaptando a usuario final), ¿dónde debemos concentrar nuestros esfuerzos? ¿en tener “éxito” en una red social o en crear nuestro propio espacio? (en nuestro blog, por ejemplo).
En el caso de las empresas es una decisión a la que se enfrentan muchas empresas. ¿vendo en Amazon o potencio mi propio ecommerce? ¿invierto en publicidad o genero mi propio contenido? Los ejemplos son muy diversos. En todos debemos decidir cómo equilibrar ambos extremos, pensar en los peligros de la dependencia de otra fuente de tráfico y en que esa fuente se coma parte de nuestro negocio (pienso especialmente en Amazon y modelos similares).

Para muchas empresas la alternativa a la dependencia de otras fuentes está en la creación de su propia comunidad. Mucho más pequeña que la de la red social, pero mucho más efectiva y rentable para empresa. Requiere mayor esfuerzo, pero merece la pena.

¿Qué forma esta comunidad? Hablamos de inbound marketing y de las técnicas asociadas: web, email marketing, contenidos, SEO y redes sociales.
Lo que cambia con respecto a las estrategias digitales de muchas empresas, es cómo definimos éxito y para qué usamos cada canal (no los canales en sí mismos). Es decir, los objetivos y métricas asociadas y la estrategia de marketing definida para conseguirlos.
Para generar esta comunidad debemos trasladar el eco de nuestras acciones de marketing (los medios ganados) a nuestra web (medios propios).
Es decir, en lugar de fortalecer nuestra posición en terceros canales, tratar de hacerlo en nuestra web: potenciar nuestra base de datos, generación de contenido, foros, etc. (el marketing online de hace unos años) y apoyarnos con el resto de medios para hacer que crezca y evolucione.

¿Cuál es el futuro de Linkedin y del resto de grandes redes sociales?

Si nos fijamos en los casos de Facebook, Google+ y Linkedin (por nombrar las actuales), son o están evolucionando hacia una comunidad genérica, hacia una red social polivalente donde tengan cabida el mayor número de perfiles.
En este sentido la estrategia de las redes sociales, es generar una comunidad de usuarios lo más grande posible y procurar que pasen en ella el máximo tiempo posible para poder rentabilizar su actividad en forma de publicidad, venta de servicios, etc. etc.
¿Tienden las redes sociales hacia un mismo modelo polivalente? ¿Crecer implica perder la esencia y convertirse en una red social genérica? El objetivo de todas es el mismo, rentabilizar la comunidad creada. Pero los caminos son diferentes.

10 comentarios

  • Alberto Contestar

    Para mí, lo más preocupante de la deriva de LinkedIn es la sensación de que cada vez tenemos más interiorizado que el trabajo y el mundo laboral es algo de lo que no se debe desconectar nunca. Los discursos sobre que “no tenemos dos vidas: la personal y la profesional” están muy bien para coachs de la productividad y similares, pero ni es sano ni la receta del éxito.

    • Tristán Elósegui Contestar

      Es cierto Alberto, ese es un tema polémico. Y siento decir que estoy de acuerdo con lo que se dice en Linkedin. Con mis matices, pero coincido con la idea general.
      Para mi no significa que tengamos que trabajar 16 horas al día. Es que cuando estés fuera del trabajo, no ocurra nada si contestas un email o estás atento a X tema. Te lleva poco tiempo y si además te das cuenta de algo importante, has podido reaccionar antes de encontrarte el gran problema al día siguiente.
      A partir de ese punto depende del tipo de trabajo que tengas, si eres autónomo o emprendedor, etc. etc.
      Independientemente de tu dedicación, está claro que debemos dejar un espacio para nuestra familia y para descansar. Pero no cortar o “huir en vacaciones” del trabajo, como si fuese la peste. Esta podría ser una señal de que no estás en el trabajo que deberías (o de la forma que deberías).

  • Alberto Contestar

    Hola Tristán, encantado de charlar contigo.
    Creo que tenemos punto de vista muy distintos. Los estudios demuestran que sí es necesaria esa desconexión del trabajo para nuestra salud mental (aquí un ejemplo: http://www.k-state.edu/media/newsreleases/feb13/worklifebal20513.html). No se trata de un asunto de pereza o de falta de implicación, sino de salud.
    Incluso países como Francia han legislado para prohibir los emails fuera de la jornada laboral: http://www.lavanguardia.com/economia/20140411/54405706285/francia-prohibe-mails-trabajo-18-horas.html
    Más allá de eso, los asuntos tan urgentes como para no poderse tratar al día siguiente son mínimos en la mayoría de los sectores. Anecdóticos diría. Por experiencia propia, este tipo de urgencias se dan sobre todo en compañías mal organizadas, sin suficiente personal o con procesos pobremente definidos. Ahora, si la empresa pertenece a una industria donde hay urgencias sí o sí, tan solo tiene que abonar al empleado un bonus por disponibilidad y ya verá este si le compensa. Lo veo así de sencillo.
    Por último, sobre el punto de que si no estás dispuesto a recibir este tipo de interrupciones quizás no estés en el trabajo adecuado, no puedo estar más en desacuerdo. Tengo la suerte de trabajar en algo que podría denominar como vocacional y, aún así, pienso que la necesidad de encontrar a toda costa tu vocación, tu pasión laboral es una de los errores más grandes de nuestro tiempo. Hay quien no la encuentra nunca o no necesita seguirla para ser feliz y brillante en su trabajo.

    • Tristán Elósegui Contestar

      ¡Lo mismo digo Alberto!
      Estoy totalmente de acuerdo en lo que dices. Necesitamos descansar y deberíamos poder desconectar del trabajo sin que eso supusiese un problema para la empresa. La objeción que tengo con todos esos argumentos, es la realidad de las empresas (al menos en España).
      Hay casos de todo tipo, pero la regla general es otra. La forma de trabajar que tenemos, desgraciadamente, no nos permite plantearnos ese tipo de implicación. Habrá empresas donde esto sea lo normal, pero en la mayoría no funcionaría. Yo busco un terreno intermedio entre la implicación total y el “cumplimiento de horarios” (por poner un tópico de ejemplo). Una fórmula que permita adaptarse a la realidad de la empresa, pero que no ahogue al empleado.
      Como moraleja decir, que lo perfecto sería el planteamiento que mencionas, pero este es contrario a lo que vemos día a día.

  • Álvaro Contestar

    Hola Tristán. Me gusta cuando bajas del pedestal de consultor a la arena del usuario y compartes observaciones que muchos hemos percibido. Me gusta tu capacidad para transformar un runrún o insight en un interesante artículo. Es cierto, muchos usuarios de Linkedin habíamos percibido ese cambio, posteriormente algunos habíamos seguido el debate mencionado y ahora…
    Ahora, ojalá este artículo sirva como tirón de orejas para que entre todos los usuarios de Linkedin reconduzcamos la red profesional a su sentido inicial.
    Postureo versus interés profesional, he ahí la cuestión ;- )

    • Tristán Elósegui Contestar

      ¡¡Muchas gracias Álvaro!!
      Por cierto, ¡ya podrías enseñarme a escribir de verdad! Una cosa es juntar letras como yo, y otra es escribir de verdad como tu haces.

  • Álvaro Contestar

    Agradezco el peloteo, Tristán, pero juntar letras con buenos fundamentos, como haces tú, es más útil que juntar letras con retranca, que es lo que yo suelo hacer como copywriter. ¡Hasta pronto!

  • Filippo Contestar

    Hola Tristán
    Muy interesante tu artículo. Efectivamente Microsoft se dió cuenta del poder que estaba teniendo facebook y adquirió una red social (linkedin), para competir directamente, aunque en el papel, se supone que ambas redes tienen propósitos distintos, linkedin ha ido transformandose para agregar más funcionalidad a lo facebook, sin perder su naturaleza inicial.
    Dicho esto, ¿hay mecanismos en linkedin para influir en el SEO de una página?. Hasta ahora el algoritmo de Google, toma en cuenta algunas redes sociales, tales como Facebook, Twitter. Tengo dudas con Linkedin.
    Muchas gracias
    Filippo

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