Necesitamos cambiar la actitud en el trabajo

En el anterior post, donde os hablaba sobre como el trabajo duro nos puede llevar a conseguir nuestros objetivos, pasé por encima de un tema que me interesa/preocupa especialmente: la actitud en el .

En el trabajo nos encontramos muchos tipos de perfiles, pero hoy os voy a hablar de dos en concreto (pienso que las cosas se explican mejor cuando confrontas pares de cosas).
En estos últimos años estamos viendo como el modelo de trabajo de la era industrial se está agotando (debería estar más que agotado, pero la realidad es que todavía no lo está). Ni las empresas, ni los trabajadores se pueden comportar de la misma manera que hace un siglo.

Es necesario que los modelos de trabajo evolucionen para adaptarse a los nuevos tiempos.

Los trabajos donde la capacidad de decisión del empleado está muy limitada, donde no te piden que pienses, sólo que ejecutes lo que te dicen, están dejando de existir (relacionado con este tipo de trabajos hay mil cosas como estilos de dirección, tipos de empresas,etc. pero no voy a entrar en eso por no alargar el post).

De una forma, más o menos segura, podías pasar tu carrera profesional completa en una empresa, y ganarte la vida con ello. Había muchas empresas y personas en la misma situación, y al fin y al cabo, la “cosa” funcionaba.

Esta forma de trabajo que ofrecía seguridad y estabilidad, se ha enraizado de tal manera en nuestra sociedad, que hoy en día nos seguimos encontrando en las empresas a personas que siguen aplicando este estilo de trabajo, funcionan como autómatas. Sólo reaccionan ante una petición expresa. Hacen lo que les piden y se vuelven a parar. Y si no entienden cualquier detalle, no les parece adecuada, etc. la rebotan o posponen con cualquier excusa. En el trabajo, son sujetos pasivos, 100% reactivos.

Pero como es evidente, y más en estos tiempos de crisis, las cosas están cambiando, y mucho. Las empresas nacen y mueren a gran velocidad, surgen nuevos tipos de trabajos (y otros desaparecen), la globalización, Internet,… y mil cosas más hacen que las cosas sean más exigentes para todos (y también mucho más interesantes).

Hoy en día se necesitan personas que se adelanten a las situaciones, que sean capaces de tomar decisiones, que se hagan responsables de su trabajo, que no dependan de la supervisión de un jefe para avanzar (que sólo acudan a el cuando se encuentren con un verdadero obstáculo), que creen cosas nuevas, que no dejen de formarse… necesitamos personas emprendedoras, activas, 120% proactivas (siempre con un objetivo claro en mente, ¡por supuesto!).

El sumatorio de este tipo de personas es lo que hace que una empresa triunfe.

¿A qué estáis pensando en personas que encajan en estos perfiles? ¿Qué porcentaje de cada uno tenéis a vuestro alrededor?

 

La imagen que acompaña al post en la home del blog es de christiem.

Etiquetas del texto
,
More from Tristán Elósegui

Hablemos de Analítica Web: entrevista a Sergio Maldonado

1. ¿Qué es la analítica web y para qué sirve? Recuerdo aún...
Leer más

39 Comentarios

  • Hola Tristan! Totalmente de acuerdo, la actitud en el trabajo debe cambiar pero en muchas ocasiones son los propios directivos/empresarios los que coaccionan las ideas y actictudes proactivas, me da la sensación lo que realmente buscan/esperan son a personas que ejecuten sin pensar.
    Enhorabuena por el post! Slds

  • Muchas gracias por el comentario Alonso!

    Si, tienes razón hay otros factores que intervienen (lo comentaba en el post. No los desarrollé por no alargarme).

    Ante esta situación lo que se debe intentar es un cambio dentro de la misma empresa, o sino un cambio de empresa. No es algo sencillo, pero no podemos permitir que alguien frene nuestro crecimiento profesional.

  • Apreciado amigo, no puedo estar más de acuerdo con lo que comentas. Tenemos una oportunidad estemos en disposición (gracias a la crisis) de cambiar ese modelo comodón, burgués, “se me cae el boli”… que hasta ahora teníamos implantado en las organizaciones. Hay que reinventarse, implicarse, contribuir decisivamente en el resultado cualitativo y cuantitativo de la organización, buscar el valor añadido que te da un equipo humano en la búsqueda de soluciones y predicar con el ejemplo, como dice Alonso, como directivos que somos.

    La desmotivación es el peor enemigo de un equipo eficaz, y si sientes que has dejado de ser importante en el resultado, pierdes el interés por sentirte parte del equipo.

    Salud!

  • Para mí has dado en la clave con el tema de la proactividad. Necesitamos un equipo proactivo, no dependiente, que sepa tomar decisiones y no tenga miedo a la responsabilidad que supone el tomar las mismas (partimos siempre de la base de que estamos hablando de gente capacitada para ello).
    Junto con la proactividad, y bastante ligada a la misma, la actitud positiva -por descontado- son el motor del crecimiento personal dentro del mundo laboral -que es lo que estamos comentando-

  • Yo creo que la proactividad debe ser entendida como algo en que deben implicarse tanto empresa como empleado. Una empresa hace un gran esfuerzo a la hora de contratar a un profesional y espera un rendimiento concreto de él. En este momento el empleado debe demostrar que es digno de la confianza que le han otorgado y ser “proactivo”, pero a partir de aquí es el empleado el que se está volcando en la empresa durante al menos 8 horas de su vida, y debe ver que su esfuerzo/trabajo es detectado y reconocido/recompensado. Si esto no se produce lo normal es que ese empuje inicial decaiga y se limite a hacer lo básico para mantener el puesto. Cuando menciono recompensa no hablo de una recompensa económica, puesto que en muchos casos la empresa no puede realizar esta compensanción aunque quiera. Hablo de una compensación en forma de aumento de responsabilidad, un reconocimiento verbal… si se llega a producir este equilibrio creo que la empresa conseguirá un empleado fiel y contento con su trabajo, y el empleado intentará que la empresa mejor puesto que así mejora también su situación.

  • ¿Por qué los empleados no tienen iniciativa en el trabajo? Por miedo. Los empleados no se atreven a ir más allá de las tareas asignadas, no vaya a ser que cometan un error y sean castigados por el jefe de turno. Además, tomar riesgos y equivocarte es un verdadero peligro en entornos empresariales llenos de ambiciones personales y luchas internas proclives a la búsqueda de chivos expiatorios. Y en este clima de temor que premia la disciplina pasiva (la puntualidad, la obediencia,…) pero castiga la iniciativa proactiva (la autogestión, el inconformismo,…), al final todo el mundo trabaja a lo seguro, la gente se limita a cumplir el trámite y nadie se moja en nada. Por desgracia esto lo sigo viendo todos los días en el trabajo. Y mientras no lo cambiemos estaremos perdiendo el tren de la productividad a pasos agigantados.

  • Tristán, unas reflexiones realmente muy interesantes.

    Pero no creo que estemos descubriendo nuevos perfiles. Siempre ha habido gente mecánica (o autómatas como dices tú) y gente proactiva.

    Los problemas sí son nuevos para las empresas de tecnología, porque hasta ahora no habían comprendido que no necesitan mecánicos, sino gente proactiva. Que un peón de obra sea mecánico y constante sí es necesario, pero no así para trabajos de ingeniería en los que se requieren otras actitudes y aptitudes muy distintas.

    Pero, según lo veo yo, las empresas siguen con problemas en este sentido… Quieren un proactivo que trabaje como un mecánico. Es decir, quieren una persona que se pase 8 horas al día sentado en su silla, pero que al mismo tiempo sea dinámico, creativo, independiente, flexible, innovador… Lo veo totalmente contradictorio, y este es realmente el problema que habría que tratar.

  • Alberto, tienes toda la razón. El miedo es uno de los principales motivos por el que un empleado no es proactivo. Quien tiene una iniciativa que falla es inmediatamente estigmatizado.

    También es una realidad que no se escucha a quienes tienen propuestas dentro de una empresa, a los proactivos. Eso de emprender dentro de una empresa, tal y como decía Guy Kawasaki si no recuerdo mal, en España no es aplicable en absoluto. El mensaje que se da al trabajador es que para lo único que está ahí es para “hacer lo que se le dice”.

  • Muchas gracias por el comentario Edu!

    Vamos a ver si somos capaces de reaccionar, y nos parecemos más a nuestros vecinos del norte de europa!

  • muchas gracias por el comentario Juan Enrique!
    Ese es otro factor fundamental. Para mi ser positivo es el inicio de todo! 🙂

  • muchas gracias por el comentario Gonzalo!

    Estoy de acuerdo contigo, pero a medias. Creo que el feedback positivo en forma de mayor responsabilidad, reconocimiento, etc. es positivo, pero la motivación y la proactividad del empleado no puede depender de ello.
    Si realmente creas cosas nuevas, te adelantas, funcionas,… etc. te vuelves una pieza clave en tu departamento/organización. La recompensa llegará por si sola. Si los jefes de esta persona lo saben ver, llegará dentro de la misma empresa, y sino, esta persona será fichada y cambiará a un mejor trabajo, donde pueda desarrollarse profesionalmente.

  • Muchas gracias por el comentario Alberto!

    Estoy totalmente de acuerdo contigo. Este temor todavía está presente en muchas organizaciones. Es una limitación importantísima a la productividad del trabajador, y sobretodo a su felicidad dentro de la empresa.

  • muchas gracias por los comentarios Javier!

    La verdad es que las empresas y las personas no evolucionan a la misma velocidad. La parte positiva es que una empresa es la suma de sus empleados, y si estos han cambiado su actitud, la empresa terminará por cambiar.

  • Estoy de acuerdo, necesitamos personas que no tengan miedo a equivocarse y que busquen soluciones nuevas e innovadoras.

    Desgraciadamente no me he encontrado muchas en los últimos años, supongo que, como dices, hasta la fecha funciona hacer más de lo mismo y cambiar esto tras muchos años cuesta y, parece que la crisis no ha sido un revulsivo en este sentido sino todo lo contrario.

    ¿Consideras que el empresariado español está preparado para tener empleados innovadores? Yo tengo serias dudas.

    Un saludo,

  • Muchas gracias por el comentario E. Pampliega!

    Yo creo que tampoco. El motivo lo ha citado en un comentario anterior Alberto: el miedo. Miedo a la crisis, miedo a que las cosas salgan mal, desconfianza del rendimiento de los empleados,… y todo esto llega al empleado en forma de limitaciones.

  • Un poco tarde Tristan llego,pero no por eso menos interesante el blog,desgraciadamente los metodos Taylorianos todavía existen,yo creo que debemos esperar un cambio generacional profundo para encontrar líderes que no utilicen el miedo como herramienta de gestión.

    Un saludo

  • Enhorabuena Tristan,

    Se trata de uno de los análisis más simples, y no por ello menos interesante, acerca del nuevo trabajador del conocimiento. En tu texto distingo perfectamente esas dos clases de trabajador.

    Conozco, como todos, casos de trabajadores proactivos y pasivos. Los primeros generan valor por sí solos. Los segundos requieren de impulso. La velocidad con la que se desarrollan los cambios exige personas autónomas y no autómatas. Estas últimas provocan inversión de muchos más recursos para la gestión de los mismos problemas.

  • Muchas gracias por el comentario Sergi!

    Creo que no debemos esperar. Cada uno podría aportar su “granito de arena”, no?

  • Muchas gracias por el comentario Bernard!

    Mis post están inspirados por la experiencia diaria. Yo soy un marketiniano puro!

    Gracias a Dios a mi alrededor el porcentaje de proactivos es mucho mayor que el de pasivos! 🙂

  • Lo interesante es que todos trabajemos de forma activa y no pasiva. Incluso en las tareas más automáticas la persona activa propondrá mejoras en el proceso, sorteará mejor los problemas y sea adaptará a pequeños cambios.
    Pero desde mi punto de vista que el trabajador sea activo o pasivo tiene mucho más que ver con la motivación, los estímulos positivos y la aceptación del error que con el propio indivíduo.

  • Aun quedan demasiadas organizaciones en las que ser proactivo, tener vision de futuro e intentar innovar en lo que se hace, es duramente castigado… Yo he tenido que escuchar muchos “eso para que”, “eso es una perdida de tiempo”, hasta “es que tu eres muy lista”… Resultado: Absoluta desmotivacion, desidia y casi llegar a la depresión. Hoy estoy sin empleo, pero con el convencimiento absoluto que hay aguas de las que no voy a volver a beber…

  • Muchas gracias por el comentario Carlos!

    Estoy de acuerdo contigo en el primer punto, pero no tanto en el segundo. Creo que la motivación del individuo no depende de los estímulos externos, debe estar en cada persona. La motivación externa y la aceptación del error en la empresa, son unos extras, no la base, ¿No? ¿Qué opinas?

  • Muchas gracias por el comentario Ysabel!

    Ese tipo de empresas son de las que debemos escapar. Son como un “cáncer” para nuestra motivación.

    Aprovecha el tiempo que estés sin trabajo para formarte, abrir un blog y así posicionarte para el puesto que estés buscando.

    Mucha buena suerte!

  • En ello estoy, Tristán, sin parar de aprender! Muchas gracias, es un alivio saber que cada vez somos mas los que tenemos esa actitud tan necesaria para avanzar!

  • Desde mi experiencia los factores externos al individuo son cruciales a la hora de tener una motivación adecuada.
    Por supuesto la disposición personal es muy importante (¿75%?), pero incluso esta disposición se puede modificar buscando qué es lo que nos ilusiona en el trabajo.
    Creo que esto se parece mucho al marketing on-line: primero hay que escuchar al trabajador (aquí puede ser trabajador pasivo), después interactuar (le estamos activando), luego mandar nuestro mensaje (ya es un trabajoador activo) y por último hacerle partícipe de la estratégia (totalmente involucrado).
    ¿no es igual en este sentido el trabajador que el cliente?

  • Hola Tristán,
    Me gusta mucho la manera en la que planteas la evolución de los perfiles, del tipo de trabajo, cómo pasamos de un entorno de ejecución a ¡proposición?

    Quizá no comparto el enfoque. No creo que la dificultad esté tanto en la actitud sino en la estructura. La propia manera en la que se organiza una empresa impide en muchos casos que quienes tengan “esa” actitud sean considerados, impide que se puedan aprovechar las mayores ventajas de dos generaciones que tienden a colisionar. De qué virtudes estoy hablando, empuje e iniciativa, y experiencia.

    En contadas ocasiones, ¡una!, he encontrado un espacio idóneo para ello.

    Llevado incluso al extremo soy de la opinión de que los intereses de la empresa y las personas que en ella trabajan son los mismos, al menos debieran serlo y eso involucra a ambas partes. Es por este motivo que no comparto el enfoque, creo que no observar el contexto de forma global puede llevarnos a conclusiones erróneas.

    Hace falta actitud, sí, y un entorno propicio para que no marchite. Reformularía, por tanto, el enunciado de tal manera, qué ocurre cuando los intereses y expectativas de empresa y trabajadores no son los mismos.

    Un buen punto de reflexión en cualquier caso.

    Gracias
    Un saludo
    Nacho

  • Hola Tristán,

    Estoy de acuerdo, pero ¿sabes lo que pasa? Que el trabajo hoy en día no está bien remunerado. Personas con una actitud pro-activa acaban siendo pasivas/ejecutoras y no cabezas pensantes y es todo porque no están valoradas económicamente. No se puede pedir una actitud así sin remunerar bien al empleado. Los hay muy entusiastas que lo son por naturaleza, pero, créeme que con el tiempo pierdes el entusiasmo, cuando ves que no llegas a fin de mes o que te pones mala y te descuetan pasta del sueldo, etc…

  • Hola Tristán,
    Correcto,tienes toda la razón poco a poco debemos aportar algo de nosotros mismos que sea capaz de ir cambiando la forma de relacionarnos,aunque según que días cuesta horrores…..

  • Ya veo por donde vas Carlos. El único “fallo” que veo en tu argumentación es que el cliente puede hacer lo que quiera. Al trabajador se le paga para que rinda, y supuestamente ha elegido ese trabajo porque le gusta.

    Una cosa es la correcta motivación y gestión del equipo, y otra la
    motivación de cada uno. Para mi la motivación en el trabajo se sobrentiende, debería venir de serie!

  • Muchas gracias por el comentario Nacho!

    Desde luego que es importante que la filosofía/intereses de la empresa y el trabajador coincidan lo máximo posible. A mayor afinidad, más fluido será todo.

    Lo que digo es que esta afinidad no tiene que ser completa para que el trabajador esté motivado.

  • Muchas gracias por tu aportación “currita”.

    Efectivamente se tienen que dar unas mínimas condiciones para que el empleado se sienta a gusto, y pueda estar motivado. Mucho ánimo! 🙂

  • Me gustaría pensar que el trabajador tiene la sarten por el mango pero creo que primero hay que cambiar la cultura directiva de este pais. Casi todos los directivos suelen confundir libertad creadora con “se me escapa el control de la empresa”. Y así nos va… Sólo el freelance/autonomo puede permitirse el lujo de la proactividad.

  • Sr.Tristán Muy buen articulo, realmente la actitud hacia el cambio debe ser constante y sin duda algunas empresas temen al “estatus Quo” y por ello no logran innovar,ya no se pueden pensar en personas reactivas, deben ser parte del proceso cultural de mejora, gracias por que su nota nos ayuda a saber que el cambio es posible nuestra empresa cree en esto para mejorar el servicio al cliente.
    Saludos desde Costa Rica

  • Pues es curioso, trabajo en una empresa desde hace 15 años, soy una persona echada para adelante que ha evolucionado mucho gracias a la proactividad, y sin embargo hoy me han aconsejado que frene, que sea menoa proactivo, que absorvo información y desarrollo ideas a tal velocidad y con tanta energía que la gente me percibe como ostil. No salía de mi asombro cuando lo habitual es que a personas que llevan tanto tiempo en una empresa les tengas que mover la silla para que aceleren. Comparto el artículo al 100% pero ¿donde esta el limite de la proactividad? Aun lo estoy digiriendo e intentando averiguar como afrontar ir encontra comoletamente de mi forma de ser, porque si fuera proactivo y cargará a los demás de trabajo lo entendería pero suelo cargar más que nadie. No es una empresa que no valore este tipo de comportamiento si no no habría evolucionado tanto. Pero imagino que entran en juego egos y aspiraciones, cosas que suelo dejar a un lado además de no ser competitivo, Bueno la pregunta es sencilla, ¿tiene límite la proactividad?

  • Pues si que es una situación extraña. Es la primera vez que oigo este tipo de casos.

    Pero pensándolo un poco más, creo que el origen del comentario que te han hecho puede venir por dos causas:
    – Para que la proactividad sea útil, debe adaptarse a la velocidad de la empresa y de ese empuje deben salir cosas útiles/operativas. ‘La potencia sin control no sirve’.
    – Celos/temor por parte de tus colegas a que les pises.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *