No todo lo importante puede ser medido, y no todo lo que puede ser medido es importante

Leyendo mi repositorio de artículos pendientes de leer, me he encontrado con este de Tom Fishburne sobre el uso de los cuadros de mando en marketing, en el que recupera una frase de William Bruce Cameron, que me ha encantado:

“No todo lo importante puede ser medido, y no todo lo que puede ser medido es importante”

“Not everything that counts can be counted, and not everything that can be counted counts.”

Y me ha recordado a algo que decía en un artículo reciente: Acostúmbrate a no tener el control total de tu estrategia de marketing.

Y me refería a la falsa sensación de control que podemos tener en marketing digital. La capacidad de medir todo (o casi todo), nos puede hacer pensar que tenemos dominadas las principales variables que afectan a nuestra estrategia de marketing.

En parte es cierto, pero solo en parte. Al hablar sobre el efecto onmichannel, os hablaba de varias situaciones en las que no podemos prever la influencia de otros factores sobre los resultados que obtenemos en nuestras campañas.

Hablaba de diversos temas, pero podemos encontrar varios ejemplos más en otras áreas.

Los dashboards de marketing nos ayudan a tomar decisiones y a reducir la incertidumbre

A esta sensación de control contribuyen los dashboards de marketing. Si están bien definidos, tenemos ese “cierto control” del que os hablaba hace un momento. Es labor nuestra seguir analizando para tratar de disminuir al máximo las incertidumbres, o al menos aquellas que consideremos que nos afectan más directamente.

Es un proceso que no debería tener fin. Como responsables de los resultados, es nuestro deber trabajar para tomar las mejores decisiones y esto pasa por tener los mejores datos para transformarlos en valor para la empresa.

Pero lo que generalmente ocurre, es que los cuadros de mando de marketing no están bien definidos, se hacen en base a las métricas que se creen más relevantes. Pero las que alguien cree que son más importantes, no siempre coinciden con la realidad.

Además estos cuadros de mando se convierten en el fin: “debemos tener un ”, en lugar de pensarse como herramientas de toma de decisiones.

Y como resultado, salen el tipo de dashboards de marketing que caricaturiza Tom Fishburne en su viñeta.dashboard de marketing

Y claro, si no contamos con los datos adecuados, una correcta visualización y análisis, es casi imposible que tomemos las decisiones adecuadas para optimizar nuestra estrategia de marketing.

 

La imagen que acompaña al artículo (análisis de datos) es de ShutterStock

 

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2 comentarios

  • Javier Martin Contestar

    Buen artículo para reflexionar. En mi caso me ocurre, también, que priorizamos todos los cuadros de mando a la conversión final, sin apenas prestar atención al rendimiento intermedio hasta conseguirlo. Mirar los resultados de las campañas de Ads en conversiones, ignorando por completo indicadores como la permanencia, los clics, el abandono… que dan claras pistas del interés que suscita tu producto.
    Saludos,

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