El dilema de las redes sociales

El dilema de las (The Social Dilema)

Recientemente se ha lanzado el El dilema de las redes sociales” (“The Social Dilema”, disponible en ) y está generando bastante ruido alrededor de los problemas que genera el uso de las redes sociales hoy en día.

Es verdad que el reportaje en si no está hecho con el mayor rigor, y esto te hace sospechar que haya algún interés detrás. De cualquier manera, creo que es una buenísima excusa para hablar de un tema que a todos nos concierne y nos preocupa desde hace tiempo.

Desde que internet está en nuestro día a día, pero más concretamente desde que existen las plataformas sociales (incluyo redes sociales y toda plataforma con claro enfoque social como Youtube, o comunidades históricas como Reddit, e incluso hablaría de todo aquello que desde el móvil nos roba la atención como el correo electrónico), hemos empezado a ver una serie de problemas que nos han afectado directa o indirectamente.

Desde el inicial miedo a perdernos algo (FOMO: Fear Of Missing Out), que nos lleva a consultar nuestros teléfonos cada poco tiempo para consultar los nuevos contenidos, hasta las más recientes sospechas de que algunas votaciones han tratado de amañarse a través de las redes sociales, o movimientos de bots que han atacado a este o aquel partido.

Tras ver el reportaje, la conclusión principal que he sacado es que el peligro es real y no se trata de destruir las plataformas sociales, sino de reenfocarlas y educar en su buen uso.

El gran problema que le veo a esto, es que mucha gente no cree que haya un problema real, y que detrás de estas plataformas hay negocios millonarios que difícilmente van a cambiar su rumbo si no tienen un incentivo económico importante.

Dicho esto vayamos con mi análisis del documental. Os adelanto que no es fácil digerirlo. Voy a tratar de partirlo en preguntas y temas, para ayudaros a entender mejor todo lo que comentan.

¿Qué problemas nos pueden causar las redes sociales?

Un buen punto de partida para el análisis es definir los problemas que nos pueden causar las plataformas sociales. Vamos a ponerle nombre a las cosas.

Adicción a las redes sociales

Partimos de la base, de que biológicamente estamos programados para conectar socialmente. Somos seres sociales que tendemos a vivir en comunidad y todo contacto positivo genera dopamina en nuestro cuerpo y esto nos hace sentir bien. Por este principio básico las redes sociales son potencialmente adictivas. Consciente o inconscientemente, buscamos la recompensa constante. A todos nos gusta sentirnos bien, sentir que los demás nos aceptan.

Por otro lado, está la necesidad de las propias redes sociales de que permanezcamos el máximo tiempo posible navegando por sus contenidos. Cuanto más tiempo pasemos, más publicidad veremos y clicaremos, y más dinero ganará la plataforma. Y esto les lleva a disfrazar ganchos para que te quedes, de funcionalidades útiles, de cosas que aparentemente son para que tengas una mejor experiencia, pero que lo que en realidad buscan es que te quedes más tiempo para aumentar sus ingresos.

Me refiero a cosas tan sencillas como: las sugerencias de contenidos, las actualizaciones constantes, el scroll infinito, las notificaciones, etiquetar personas en las fotos, los likes, los puntos suspensivos mientras te contestan, etc.

Una de las frases lapidarias que mencionan y que hemos oído más de una vez, es:

“Si no pagas por el producto, tu eres el producto”

Esto se refiere al modelo de negocio por excelencia en Internet. Te doy algo gratis (contenidos, servicios, etc.) a cambio de que veas publicidad y me des tus datos. En un modelo que en las grandes plataformas y ecosistemas funciona, pero que para la mayoría de los portales no es suficiente. Pero esta es otra discusión.

El punto que quiero hacer notar, es algo muy sencillo. En esta vida las cosas no son gratis. Si te dan algo gratis en una web, es porque de alguna otra forma están obteniendo un beneficio. En el caso de estas plataformas es, principalmente, a través de los ingresos de publicidad.

Problemas de autoestima

Llevamos tiempo viendo y hablando de la lucha de muchos por aumentar el número de seguidores en sus perfiles sociales y por aumentar el número de ‘me gusta’ en sus publicaciones.

Recordemos que cada nueva conexión, cada nuevo ‘me gusta’ es una pequeña inyección de dopamina que nos reconforta. Por lo tanto queremos más.

En la mayor parte de los casos esta búsqueda no deja de ser algo anecdótico, pero especialmente en la gente más joven, puede suponer un grave problema. Si subo una foto y tengo reacciones positivas, perfecto. Pero, ¿y si no obtengo ‘me gusta’? ¿y si me dejan comentarios negativos? ¿cómo afecta esto a nuestra autoestima? ¿cómo puede afectar a la gente más joven?

En los extremos puede llevarles al psicólogo e incluso ser una de las causas de suicidio (baja autoestima, bulling, etc.), pero como mínimo les puede condicionar su forma de actuar socialmente.

Desde manipulaciones a polarización de la opinión pública

Desde el efecto que puede tener la publicidad y los contenidos para cambiar tu opinión sobre un producto (o generar una necesidad), hasta polarizar la opinión publica con respecto a un tema concreto, pasando por meterte en temas controvertidos.

Lo primero es buscando la ganancia directa a través de la publicidad, y los otros dos ejemplos buscando que estés más tiempo en la plataforma, consumas más publicidad e influir en tu opinión.

Aquí entramos en el terreno de las fake news, del clickbait, las teorías de la conspiración,… es un terreno oscuro. Detrás de estas acciones podemos ver desde intentos de generar más ingresos por publicidad, hasta manipulaciones más fuertes con el objetivo de conseguir cambios sociales. Creo que el problema es que la verdad es cada vez más discutible y con frecuencia no nos podemos de acuerdo.

Las plataformas sociales nos han proporcionado cosas inmensamente positivas, pero tenemos que ser conscientes de que mal usadas, nos pueden causar problemas.

Tenemos ejemplos en los rumores sobre manipulaciones en las elecciones en USA, UK, España, etc. y mil ejemplos de tuits que buscan la polémica con medias verdades, o mentiras enteras.

Creo que en este punto el reportaje exagera (al menos me gustaría creer que es así), pero si es verdad que tiene mucho sentido que estas cosas puedan ocurrir.

Al menos en teoría, todo aquello que es más extremo obtiene mayor engagement en redes sociales (en el reportaje dice que las fake news se comparten hasta 6 veces más que las noticias reales), por lo tanto, el algoritmo las va a promocionar más para aumentar nuestro tiempo de uso.

Modelo de negocio de las redes sociales

La base del modelo de negocio de las redes sociales está en la publicidad. Y cómo hemos visto en los puntos anteriores, necesitan que los usuarios estén cuanto más tiempo mejor.

Resumiendo mucho, la clave para conseguir este objetivo está en ofrecer la mejor experiencia y contenidos posibles. Para ello se realiza una medición extensiva y exhaustiva de la navegación de los usuarios.

Desde las cosas más sencillas como visitas, tiempo de sesión, frecuencia, gustos y aficiones declaradas, etc., hasta los mínimos detalles de cualquier interacción con la plataforma (tiempo de visualización, clics, compartidos, grado de atención, recurrencia, influencia…). Para decidir cuáles son las combinaciones ganadoras realizan test a grupos de usuarios de control.

Con toda esta información construyen modelos de predicción del comportamiento que fortalezcan sus tres ejes estratégicos:

  • Engagement: dirección de las sesiones e interacción con los contenidos.
  • Crecimiento: invitaciones a nuestros contactos a la red y/o a ver los contenidos.
  • Publicidad: como objetivo final. Con toda la información disponible, adaptan el tipo de publicidad a nuestros perfiles (como se hace en el resto de canales publicitarios).

¿Qué podemos hacer para evitar las consecuencias negativas del uso de las redes sociales?

Este es un debate tan viejo como las propias redes sociales, pero que creo que debemos tomarnos en serio.

En mi opinión la situación es preocupante, pero todavía no es grave. Creo que debemos tomarnos un tiempo para analizarlo y tomar las medidas oportunas para reconducir la situación.

Me preocupan especialmente sus consecuencias sobre la polarización y sobre la gente joven. Creo que son ellos los que mayor necesidad de formación y conciencia tienen.

Combinando mis propias opiniones con los consejos que dan en el reportaje os dejo una serie de consejos para mejorar vuestra experiencia con el uso del teléfono móvil y las plataformas sociales.

Consejos para mejorar la experiencia de uso de las redes sociales

  • Reducir el ruido: uno de los consejos principales, es reducir las interrupciones y las fuentes de contenido que no aportan valor. Para ello recomiendo hacer una pequeña auditoría mensual de vuestros teléfonos para:
    • Desactivar notificaciones.
    • Desinstalar apps que no aporten valor y despisten.
    • No seguir las recomendaciones de contenido. Seleccionar manualmente el contenido que más te interese.
  • Privacidad: otro de los grandes caballos de batalla está en la privacidad de nuestro uso, en el equilibrio entre privacidad y experiencia de usuario (cuantos menos datos das, peor es tu experiencia de navegación). Si estás interesado en conservarla al máximo:
    • Configuración de privacidad de tu navegador.
    • Borrado periódico de cookies (aunque las cookies publicitarias (3rd party) están en proceso de desaparición).
    • Plugins para anonimizar tu navegación.
    • Uso de servicios y navegadores que no recojan tus datos.
  • Polarización:
    • Comprueba los hechos antes de compartir una noticia.
    • Sigue a fuentes de info con las que no estés de acuerdo para contrastar.
    • Si parece clickbait o fake news, seguramente lo sea. Recuerda que si haces click estás dando razones para que sigan haciéndolo.

Y si nos centramos en los menores.

Consejos de seguridad en redes sociales para menores

Una de las primeras preguntas a hacerse para entender el contexto, es ¿por qué muchos de los grandes expertos no dejan que sus hijos usen las redes sociales, móviles/pantallas, etc. hasta cierta edad?

Si fuesen seguros y beneficiosos para los menores harían lo contrario, ¿no? Tratarían de que las usasen más. Por supuesto, para estos temas hay posturas para todos los gustos sea el nivel de experto que tengan los padres.

Pero desde mi experiencia personal, tres reglas que me ayudan son:

  • Limites: tanto en horarios, como en situaciones. Nada de pantallas después de la cena, ni durante las comidas, etc. y por supuesto, nada de pantallas en sus habitaciones x tiempo antes de dormir.
  • Edad: nada de redes sociales, ni aplicaciones de mensajería hasta los 14 años. Sería preferible hasta los 16 años, pero lo veo imposible.
  • Negociación: llegar a un acuerdo sobre el tiempo de pantalla diario.

Se que hemos tocado muchos temas y que no es fácil asimilar todo a la vez. Simplemente me gustaría abrir el debate y que lleguemos a conclusiones interesantes.

Tráiler del documental El dilema de las redes sociales (The Social Dilema) en Netflix

Para terminar os dejo con el tráiler del documental y mi recomendación de verlo en Netflix.

 

La imagen que acompaña al artículo (dilema) es de ShutterStock

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