Las empresas necesitan resultados. Poco les importa la forma de conseguirlos, mientras esta sea válida y los números positivos. A esto le debemos añadir que suelen tener poco tiempo y recursos disponibles.
Ante este contexto, quizás algo exagerado, podemos pensar que las empresas que están en esta situación necesitan definir su propósito para orientar sus esfuerzos, definir e implementar la estrategia de marketing más adecuada para conseguir los objetivos. Tienen sus prioridades marcadas solo por las ventas y sus esfuerzos de marketing no son todo lo efectivos que deberían.
Planteamiento perfecto. Pero… ¡problema! Aunque puedan entender que esta pueda ser la solución, perciben que implementarla implica complejidad, demasiado tiempo y recursos, etc. y se van a bloquear ante este contexto.
Lo urgente se va a imponer sobre lo importante y no van a afrontar el proyecto. Necesitan soluciones a corto plazo.
Las Pymes NECESITAN estrategia de marketing, pero BUSCAN soluciones a corto plazo
La realidad es que debemos plantear proyectos que combinen lo estratégico y lo táctico. Es algo que aplico cada día en mis asesorías para pymes.
Busco la manera de implementar mejoras y gestionar el día a día al tiempo que definimos la estrategia más adecuada al tiempo.
Para ello primero necesitamos entender el negocio y hacer un diagnóstico claro de la situación y los recursos disponibles.
A partir de este momento es fundamental tener el instinto necesario para poder priorizar las tareas y trabajar en todas las áreas importantes del proyecto al mismo tiempo.
Agujeros negros y procrastinación en las Pymes
Con frecuencia nos encontramos lo que yo llamo agujeros negros de tiempo. Son tareas importantes que requieren nuestra atención, y que tienen el peligro de absorber todos nuestros recursos perjudicando al resto de tareas y áreas.
Y por otro lado nos enfrentamos al miedo a lo nuevo, miedo a los malos resultados o como lo queramos llamar, que los llevan a postergar las decisiones. “Vamos a hacer la web primero y luego nos ponemos con las campañas”, “vamos a definir el plan y a trabajar en cada una de sus fases por orden”, “primero vamos a definir bien el servicio y luego veremos” … esto es pura procrastinación.
Todos estos planteamientos tienen sentido a nivel metodológico y de la lógica empresarial (y los podemos encontrar en las grandes empresas). Pero van en contra del espíritu y las necesidades de una Pyme. Este tipo de planteamientos suelen terminar en proyectos abandonados y en tiempo y recursos desperdiciados.
Pensar y actuar al mismo tiempo
Es decir combinar el corto con el largo plazo. Mejorar los resultados actuales y trabajar en los planes de futuro al mismo tiempo. Para conseguir esto es necesario tener la experiencia e instinto necesarios para navegar en ambos mares al mismo tiempo.
Las Pymes necesitan conseguir ventas ahora, para tener los recursos y tranquilidad necesarios para afrontar los proyectos estratégicos que les hagan más fuertes en el medio y largo plazo.
La foto que acompaña al artículo (empresario preocupado) es de Freepik




