¿La meritocracia llega a Linkedin? Linkedin ha hecho un cambio muy importante en su famoso algoritmo gracias a la IA; ha pasado de contar interacciones a interpretar comportamientos. Esto supone un cambio muy bestia en la forma de mostrarnos los resultados, pero sobre todo en la forma que conseguimos nuestros objetivos.
Las redes sociales van pasando por etapas. Hace unos años reflexionaba sobre la desprofesionalización de Linkedin, sobre cómo se iba pareciendo cada vez más a Facebook. ¿Conseguirá este cambio recuperar el posicionamiento perdido de Linkedin?
Para intentar posicionarte como referencia, para ser visible en tu sector, para atraer talento a tu empresa, etc. ya no necesitas publicar mucho y conseguir muchos likes e interacciones para ganar la visibilidad que necesitas, si no del valor que aportas y cómo lo recibe tu público objetivo.
Es decir funciona, tal y como nos gustaría que fuesen todas las redes sociales, ¿no?
Esto solucionaría muchos problemas: disminución del ruido en forma de publicaciones, desaparecerían las tácticas forzadas para conseguir mayor interacción, alivio para nuestro ego (lo veo especialmente relevante para otras redes, especialmente para Instagram)… en definitiva, nuestros resultados dependerían de la meritocracia y no de los “7 tips para tener éxito en linkedin”.
Los resultados dependerían de la meritocracia y no de los “7 tips para tener éxito en Linkedin”
Suena tan bien, que me cuesta creerlo, ¿no? Lo siguiente que me pregunto es: ¿Cómo está afectando este cambio a su modelo de negocio? Seguro que tener claros estos números ha sido su máxima prioridad. Y entiendo que la previsión es que este cambio les proporcione mayores ingresos.
Si los usuarios están más cómodos en LinkedIn, hay mayor porcentaje de usuarios activos y esto les lleva a mayores ingresos (es una enorme simplificación, pero por ahí es por donde debería el aumento en los ingresos).
De contar a la interpretar
Según el análisis realizado por Trust Insights (2025), sobre los últimos papers de ingeniería de LinkedIn, la plataforma ha reemplazado su sistema de ranking por un modelo de IA de comprensión contextual, capaz de “leer” y razonar sobre los contenidos como lo haría un consultor experto.
Antes, LinkedIn se regía por un sistema de puntos:
“comentario = 15 puntos”, “palabra clave = 5 puntos”, “publicar martes a las 7:43 = +10 de visibilidad”.
Hoy, ese enfoque ha quedado obsoleto.
Cada interacción que realizas —comentar, compartir o incluso leer— alimenta al modelo.
LinkedIn lo denomina In-Context Learning: tus últimas acciones se incorporan a un “prompt” en tiempo real que la IA interpreta antes de decidir qué contenidos mostrarte o mostrar de ti.En la práctica, estás entrenando tu propio algoritmo.
Tus interacciones enseñan al sistema quién eres, en qué temas tienes autoridad y qué conversaciones mereces habitar.
Coherencia y consistencia
Si todo lo que he leído es cierto, si eres consistente y coherente te irá bien. Es decir, la persona más sólida profesionalmente, será la que obtenga la visibilidad de calidad.
Esto me parece una gran noticia. Pero plantea un problema, ni todos somos tan sólidos, ni el panorama de publicaciones que vemos nos anima a pensar que haya muchas personas así.
La segunda pregunta es, coherente y sólido, ¿a ojos de quién? Una cosa es ser sólido en la materia que domines y otra serlo en las materias que publiquen las personas a las que quieres llegar (meta inalcanzable).
La respuesta es que dependerá del contenido que publiques. Si. Pero entiendo que debería haber un nivel superior de intereses cruzados. ¿no? Por mucho que un directivo de una empresa publique sobre su sector, estará interesado en temas relacionados con la gobernanza, finanzas, marketing, operativa, recursos humanos, etc. etc. ¿cómo hará el algoritmo IA para mostrarle un mix de ambos “bloques” de contenidos”?
Dicho esto, los principios que definen la visibilidad son:
- Coherencia:
Tus publicaciones, comentarios y contactos deben girar en torno a un mismo eje de especialización. Si un día hablas de liderazgo, otro de IA y otro de recetas, el modelo no sabe quién eres (el problema que señalaba hace un momento). - Consistencia:
No se trata de aparecer cada día, sino de hacerlo con continuidad y con propósito. La IA premia la regularidad de pensamiento más que la frecuencia de publicación. - Calidad de interacciones:
Un comentario argumentado en la conversación adecuada tiene más valor que diez “me gusta” sin contexto.
Según el informe de Trust Insights, los comentarios reflexivos generan hasta 3,4 veces más alcance cualificado que las reacciones simples.
Lo veo como una gran oportunidad, pero con las dudas que os señalaba hace un momento.
Qué implica para tu estrategia profesional
Si tu objetivo es ganar influencia o posicionarte ante el público adecuado, los pasos son los mismos que en cualquier estrategia de marketing:
- Revisa tu narrativa profesional.
Tu perfil ya no es un repositorio de logros; es un relato que la IA “lee” como si fuera un resumen ejecutivo. - Elige tus conversaciones.
Interactúa donde realmente puedas aportar valor. Cada comentario define el contexto en el que LinkedIn te situará. Esto me lleva a pensar en dejar de recomendar publicaciones de amigos y conocidos de otros sectores (normalmente sin leerlas). - Cuida tu primer párrafo.
Los modelos de lenguaje tienen una limitación técnica (Lost-in-Distance): lo que se menciona al inicio tiene más peso. Empieza tus publicaciones con la idea principal, no con rodeos. - Sé constante, no insistente.
No hace falta publicar cada día. Basta con hacerlo con intención y regularidad. - Alinea tu presencia personal y corporativa.
Las empresas también se benefician de esta evolución: un liderazgo coherente proyecta confianza y cultura, no solo marketing.
Así que te animo a revisar estos puntos y a medir los resultados. ¡Yo ya lo estoy haciendo!
Nota: revisando artículos antiguos sobre estrategia en redes sociales de mi blog. He encontrado uno que, pese a los años, sigue siendo plenamente válido.


